El presidente Yoon Suk Yeol y el representante del máximo órgano legislativo de China, Li Zhanshu, conversaron durante la visita a Seúl de este último sobre el sistema antimisiles estadounidense THAAD y su instalación en territorio surcoreano.
Al respecto, Yoon propuso mantener una estrecha y ágil comunicación entre las autoridades surcoreanas y chinas, mientras Li enfatizó la necesidad de seguir dialogando, al ser el THAAD un "asunto susceptible" para ambos países.
El encuentro entre el mandatario surcoreano y el responsable parlamentario del país vecino, considerado el tercer hombre más influyente del Partido Comunista de China, comenzó con un saludo protocolario y cordial, donde ambos destacaron los treinta años de lazos diplomáticos entre Corea del Sur y China. Coincidieron en que el progreso en las relaciones durante esta treintena ha beneficiado a ambos pueblos, además de contribuir a la paz y la estabilidad regional y mundial.
En este contexto, coincidieron en que el THAAD es un asunto delicado, y por tanto Seúl y Beijing necesitan mantener un interés permanente al respecto para que, según Yoon, no obstruya las relaciones bilaterales.
Sin embargo, la verdadera opinión del máximo legislador chino sobre el problema del THAAD se dejó sentir en la reunión que mantuvo con el presidente de la Asamblea Nacional de Corea del Sur, Kim Jin Pyo, donde el "número tres" de Beijing afirmó que instalar dicho sistema antimisiles en Corea esconde turbias intenciones contra la seguridad de China.
En dicho encuentro, el responsable parlamentario surcoreano intentó explicar a su contraparte que Corea del Sur considera el THAAD como una herramienta de defensa.