Por el momento, Corea del Sur no ha podido confirmar si uno de los misiles lanzados la semana pasada en respuesta a las provocaciones norcoreanas alcanzó el objetivo previsto.
El día 5 de octubre Corea del Sur y Estados Unidos lanzaron cuatro misiles ATACMS, dos las fuerzas surcoreanas y otros dos las estadounidenses, en respuesta al ensayo balístico que Corea del Norte efectuó en la mañana del mismo día.
Pero el Estado Mayor Conjunto surcoreano reveló el jueves 13 que perdió el rastro de uno de los misiles durante el vuelo, aunque los otros acertaron con precisión en los objetivos simulados.
Dicho incidente hace dudar del rendimiento de los misiles surcoreanos, pues el misil balístico Hyeonmu-2, lanzado el mismo día por el Ejército surcoreano como respuesta independiente de Seúl hacia Pyongyang, explotó en la base de lanzamiento sin completar su trayectoria.
Aunque no provocó daños ni heridos, la gigantesca llama que generó la combustión del propelente inquietó a lps vecinos de la zona, y varios ciudadanos denunciaron los hechos ante las autoridades locales.