El Ministerio de Exteriores publicó el lunes 17 una nota mostrando su decepción sobre la ofrenda enviada por el primer ministro japonés Fumio Kishida al santuario Yasukuni, en cuyo Libro de las Ánimas figuran criminales de guerra de primer orden.
La cancillería surcoreana consideró lamentable que los líderes políticos del país vecino sigan rindiendo homenaje o enviando ofrendas a dicho templo sintoísta, que idealiza las pasadas invasiones imperialistas de Japón y venera a criminales de guerra.
Así, urgió a la clase política japonesa a mirar de frente la verdad histórica, a reflexionar sinceramente y a reconocer con humildad los errores del pasado.