Hwang Joon Kook, embajador surcoreano ante Naciones Unidas, pronunció el jueves 20 un discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en Nueva York, donde recordó lo desgarrador que resulta ver cómo muchas mujeres norcoreanas llegan a Corea del Sur tras años de reiteradas vulneraciones de sus derechos humanos y de haber sufrido experiencias como detenciones, trata de personas, repatriaciones en contra su voluntad, torturas y crueles castigos.
En esta línea, exhortó a los países vecinos a aplicar el principio de no devolución a los desertores norcoreanos.
Es la primera vez que el Gobierno surcoreano plantea el problema los derechos humanos de las desertoras norcoreanas durante una sesión de debate del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Previamente, durante una reunión del Consejo de Derechos Humanos celebrada ese mismo día, Hwang enfatizó que la llegada del COVID-19 ha agravado aún más la situación de los derechos humanos en Corea del Norte.
También mencionó la muerte de un funcionario del Ministerio de Océanos y Pesca de Corea del Sur en 2020 en aguas norcoreanas, por disparos perpetrados por soldados del Norte, instando a las autoridades norcoreanas a revelar toda la información posible al respecto.