Dos exaltos funcionarios de la administración de Moon Jae In rechazaron las acusaciones en su contra por presunta manipulación de documentos y abuso de poder, en el caso del asesinato de un funcionario surcoreano en la frontera marítima intercoreana en 2020.
Suh Hoon, exasesor de Seguridad Nacional, y Park Jie Won, exresponsable de Inteligencia Nacional, ofrecieron el jueves 27 una rueda de prensa en la Asamblea Nacional refutando las conclusiones preliminares de la Junta de Auditoría e Inspección.
Park aclaró que nunca ordenó eliminar arbitrariamente documentos relacionados al caso de ese funcionario, tal y como alegan los auditores, enfatizando que, en cualquier caso, los agentes del Servicio Nacional de Inteligencia no habrían atendido una orden tan absurda.
Por su parte, Suh negó haber manipulado la investigación para simular que el funcionario fuera asesinado al intentar desertar a Corea del Norte, insistiendo en que no tenía motivos ni fundamentos para hacerlo.
Asimismo, aprovechó la ocasión para comentar otro caso polémico, como fue la repatriación de dos pescadores norcoreanos, afirmando que adoptaron esa medida en base a los principios y las normas vigentes.
Previamente, la Junta de Auditoría e Inspección solicitó a la Fiscalía que investigara a los ex titulares de Defensa y de Inteligencia Nacional por presunto abuso de poder y manipulación de documentos.