Kim Gunn, delegado de Corea del Sur para el tema nuclear norcoreano, mantuvo en la tarde del viernes 28 sendas comunicaciones telefónicas con su homólogo estadounidense, Sung Kim, y con el japonés, Takehiro Funakoshi.
Las llamadas tuvieron lugar inmediatamente después de los lanzamientos balísticos de Corea del Norte.
Según informó el Ministerio de Exteriores, los delegados condenaron fuertemente las provocaciones norcoreanas, señalando que tras culminar el Congreso del Partido Comunista de China, el régimen ha reanudado los lanzamientos, en suspenso desde hacía dos semanas.
Enfatizaron que los ensayos balísticos de Pyongyang incumplen las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia.
Asimismo, urgieron al Norte a cesar de inmediato las provocaciones, insistiendo en que esa actitud solo hará que Seúl, Washington y Tokio fortalezcan la cooperación en materia de seguridad.
Los delegados de Seúl y Washington reiteraron que sus tropas mantienen un óptimo nivel de defensa conjunta capaz de hacer frente a cualquier futura amenaza de Corea del Norte.