El presidente Yoon Suk Yeol ordenó una investigación exhaustiva a la respuesta inicial de los efectivos de seguridad ante los reportes previos a la avalancha de Itaewon alertando de las riadas de gente en la zona.
La medida llega tras darse a conocer que, unas cuatro horas antes de la tragedia, el teléfono de emergencias 112 recibió varias llamadas advirtiendo del riesgo de un percance en Itaewon ante la multitudinaria congregación de gente en la zona.
La Oficina Presidencial fue informada de la débil respuesta de la Policía en la mañana del martes 1, algo que indignó al presidente Yoon, que hasta llegó a decir que "no se podía confiar en la Policía".
Sobre las 11:30 de la mañana del martes, el jefe de la Policía Nacional, Yoon Hee Keun, convocó una rueda de prensa expresando su pesar por el incidente y aseguró que habrá una estricta investigación interna para comprobar si hubo negligencia o si se adoptaron las medidas oportunas tras recibir las denuncias.
Por su parte Lee Sang Min, ministro de Interior y Seguridad, también se disculpó por la avalancha mortal de Itaewon en una audiencia parlamentaria celebrada el mismo martes, mientras que el alcalde de Seúl, Oh Se Hoon emitió una sincera disculpa y dijo sentir gran responsabilidad por la tragedia de Halloween.