El presidente Yoon Suk Yeol ha definido como "invasión de facto" el reciente ensayo balístico de Corea del Norte, pues uno de los proyectiles lanzados por Pyongyang cayó al sur de la Línea Limítrofe Norteña.
El mandatario encabezó el miércoles 2 una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional para analizar el último ensayo de Corea del Norte, que calificó de "provocación sin precedentes desde la división de la península coreana", al tiempo de ordenar una respuesta firme y contundente.
Afirmó que ningún intento de Corea del Norte por crear confusión en la sociedad surcoreana y desestabilizar la alianza entre Seúl y Washington dará resultado, y que Corea del Sur está listo para frenar toda amenaza y proteger la vida y la seguridad de sus ciudadanos.
Los asistentes a la reunión expresaron que Pyongyang se ha delatado "como régimen insolidario y antihumanitario", al efectuar un ensayo balístico mientras Corea del Sur está de luto nacional. Atribuyeron la responsabilidad de los hechos íntegramente a Corea del Norte por seguir aumentando la tensión con ensayos balísticos, de misiles crucero y de artillería, y por incumplir las resoluciones de la ONU y el acuerdo militar intercoreano de 19 de septiembre de 2018.