Durante la reunión del jueves 3, el Consejo de Seguridad Nacional presidencial condenó enérgicamente los últimos lanzamientos de misiles de Corea del Norte.
El presidente Yoon Suk Yeol ordenó mantener una firme postura de defensa combinada con Estados Unidos para proteger la vida y la seguridad de los ciudadanos, ante las crecientes provocaciones de Corea del Norte. También pidió ampliar el potencial disuasorio de las fuerzas combinadas surcoreano-estadounidenses y ampliar la cooperación en seguridad de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón.
Los allí reunidos calificaron el lanzamiento de misiles por parte de Corea del Norte de gran incumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, provocaciones que además aumentan la tensión en la península coreana y en la zona.
En particular, resaltaron que mantendrán sin vacilar los ejercicios combinados de defensa entre Corea del Sur y Estados Unidos, cuyo fin es proteger la vida y la seguridad del pueblo coreano en respuesta a la amenaza balístico-nuclear de Corea del Norte. Dichos comentarios reflejan la intención de no interrumpir el entrenamiento conjunto, aunque Pyongyang lo use como pretexto para las provocaciones.
El Consejo de Seguridad Nacional también criticó la obsesión de Corea del Norte por las provocaciones y el desperdicio de recursos, sin considerar la grave crisis económica, y advirtieron que sus continuas provocaciones solo aislarán aún más al país norcoreano, oscureciendo el futuro del régimen.