Desde el día 2 y durante cuatro días seguidos, Corea del Norte realizó operaciones militares en respuesta a la maniobra aérea conjunta de las fuerzas surcoreanas y estadounidenses, denominada como Vigilant Storm.
Según informó la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte el lunes 7, mantuvieron el operativo hasta el día 5 para mostrar su firme determinación a contrarrestar cualquier amenaza externa, además de para exhibir el gran potencial militar de su país.
De hecho, el Estado Mayor del Ejército Popular norcoreano ofreció detalles diarios sobre ese operativo, informando sobre el lanzamiento de cuatro misiles balísticos tácticos el día 2, el primer día de operaciones, o los 23 misiles tierra-aire que lanzados posteriormente. También destacó el simulacro de combate del día 3 donde movilizó a 500 aviones caza de diversos tipos durante casi cuatro horas, o los ensayos de artillería del 4 de noviembre, que incluyeron dos misiles balísticos tácticos y disparos con lanzacohetes múltiples de gran calibre.
El alto mando de Pyongyang calificó de satisfactorio el operativo de los últimos días, que describió como "respuesta a imprudentes provocaciones enemigas".