El Ministerio de Exteriores ha explicado que las sanciones unilaterales adoptadas por Corea del Sur, Estados Unidos y Japón contra Corea del Norte reflejan la fuerte voluntad de los tres países para frenar el desarrollo balístico-nuclear de Pyongyang.
Mediante un comunicado, la cartera aplaudió las sanciones de Washington y Tokio, reiterando que Seúl ha venido trabajando en estrecha colaboración trilateral, y aseguró que gracias a las nuevas sanciones -de aliados y de otros países- dichas medidas surtirán mayor efecto.
Enfatizó que Corea del Sur seguirá cooperando con Estados Unidos, con Japón y con la comunidad internacional para crear las condiciones necesarias que lleven al Norte a abandonar sus ambiciones nucleares y volver a la mesa de diálogo.