Estados Unidos realizó el martes 20 varias maniobras aéreas con Corea del Sur, desplegando sus bombarderos estratégicos B-52H y F-22, hacia la península coreana, a los que acompañaron los F-35 y F-15K de la Fuerza Aérea surcoreana.
El ejercicio tuvo lugar en la zona de identificación de defensa aérea de Corea del Sur, al suroeste de la isla de Jeju, con el objetivo de agilizar el protocolo de protección mutua entre aviones de combate de última tecnología de ambos países y optimizar el sistema de operaciones combinadas.
La llegada de bombarderos B-52H y F-22 cumple lo establecido el 3 de noviembre durante la Reunión Consultiva sobre Seguridad entre Seúl y Washington, donde acordaron movilizar con mayor frecuencia y con mayor efectividad equipos militares estratégicos estadounidenses para defender la península coreana.
Los F-22, normalmente estacionados en la Base Aérea de Kadena en Japón, están actualmente en la base de Gunsan, en territorio surcoreano, para realizar entrenamientos conjuntos contra la amenaza balístico-nuclear de Corea del Norte con los cazas F-35 de Corea del Sur.