El Departamento de Estado estadounidense ha insistido en que Corea del Norte podría realizar en cualquier momento una nueva provocación, incluido un séptimo ensayo nuclear.
Durante una sesión informativa del martes 20, el portavoz de la cartera Ned Price afirmó que Pyongyang está técnicamente preparado para una prueba nuclear, y solo faltaría la determinación política para llevarla a cabo.
Enfatizó que las provocaciones norcoreanas, tanto lanzamientos balísticos intercontinentales como pruebas nucleares, son movimientos peligrosos que amenazan la seguridad de la comunidad internacional, y por tanto Estados Unidos intenta castigar a sus responsables con sanciones.
No obstante, insistió en que Washington no guarda hostilidad contra Pyongyang, y prioriza la diplomacia basada en principios para avanzar en la desnuclearización de la península coreana.