El presidente Joe Biden firmó la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2023, que contiene el presupuesto de seguridad y defensa del Gobierno estadounidense para el siguiente ejercicio fiscal, de 858.000 millones de dólares.
Además, la ley mantiene en el actual nivel la dimensión de las fuerzas estadounidenses estacionadas en la península coreana, con aproximadamente 28.500 efectivos y constata por escrito la promesa de Washington de ofrecer a Corea del Sur sus recursos de disuasión extendida en conformidad con el Tratado de Defensa Mutua.
Otro eje importante de la ley está relacionado con Taiwán, país para el que Estados Unidos operará desde 2023 durante cinco años un programa de financiación, de modo que el Gobierno taiwanés disponga de un préstamo anual de hasta 2.000 millones de dólares para comprar armas estadounidenses.
En cuanto a las amenazas procedentes de Rusia, China y Corea del Norte, el Ejecutivo está obligado a presentar al Congreso en menos de 270 días tras la promulgación de la ley, informes sobre el potencial nuclear de esos países, las estrategias de disuasión a aplicar y posibles medios para contrarrestarlos, incluyendo armas concretas como misiles crucero lanzados desde un submarino.