Cuando varios drones de Corea del Norte invadieron el espacio aéreo surcoreano, el presidente Yoon Suk Yeol recriminó a las Fuerzas Armadas por no frenarlos y ordenó activar las contramedidas necesarias.
Según informó un alto cargo de Presidencia, esa fue la reacción del mandatario ante dicha provocación. Explicó que, tras ser informado en detalle de los hechos, reprobó al ministro de Defensa y a otros mandos militares, además de sugerir varias contramedidas, como enviar dos o tres drones a Corea del Norte, cuando uno de esos drones del Norte se adentró más al Sur.
Al ser preguntado por qué no convocaron al Consejo de Seguridad Nacional, explicó que no fue necesario pues el presidente estuvo al tanto de la situación en todo momento y dando órdenes en tiempo real, para agilizar la toma de decisiones y la adopción de medidas, limitando el debate entre los mandos militares.
Al día siguiente, durante la reunión de Gabinete, Yoon enfatizó que el incidente refleja la falta de preparación de las Fuerzas Armadas durante los últimos años, criticando explícitamente al gobierno previo por no adoptar una estrategia antidrones. Agregó que desde 2017 ni hubo ejercicios al respecto ni mejoras en la operativa contra esas amenazas, demostrando lo peligrosas y limitantes que pueden ser las políticas intercoreanas basadas solo en la buena voluntad de Corea del Norte y en meros acuerdos sobre papel.