Tras los ensayos balísticos norcoreanos de los últimos días, el presidente Yoon Suk Yeol revisó el 1 de enero el sistema de defensa nacional junto con el jefe de Estado Mayor Conjunto y los principales mandos de las Fuerzas Armadas.
El mandatario anticipó que Pyongyang seguirá aumentando su arsenal y diversificando la amenaza balístico-nuclear, alertando de la necesidad de "actuar con ímpetu" sin descartar un riesgo de guerra.
En sintonía con la declaración de Yoon, el ministro de Defensa Lee Jong Sup ordenó a los altos mandos de las Fuerzas Armadas adoptar todas las medidas de autodefensa oportunas ante las diversas provocaciones norcoreanas.