Las víctimas de explotación laboral impuesta por Japón durante la Segunda Guerra Mundial y los grupos de apoyo han criticado enérgicamente la última propuesta del Gobierno de contar con fondos de terceros pero no de las empresas niponas implicadas.
Lee Guk Eon, representante de una oenegé a favor de las víctimas, explicó el jueves 12 en una entrevista que el Gobierno ha convertido un ataque contra los derechos humanos en una simple cuestión monetaria.
Lee señaló que la indemnización es "algo secundario", señalando como prioridad recibir una disculpa sincera por parte de Japón. Asimismo, añadió que abonar la indemnización con fondos de empresas surcoreanas equivale a respaldar al Gobierno japonés y su rechazo al fallo emitido por el Tribunal Supremo surcoreano sobre indemnizar a las víctimas.
En tanto Yang Geum Deok, una de las víctimas, también expresó un fuerte rechazo a la propuesta del Ejecutivo. Aseguró que no recibirá una indemnización "de bolsillos coreanos", además de incidir en que su deseo es recibir una disculpa de Japon.