El viernes 20 de enero, tres años después de confirmase el primer caso de covid-19 en Corea del Sur, el Gobierno ha decidido suprimir gradualmente el uso de mascarilla en interiores, al considerar que la situación se mantiene estable en el país.
A partir del 30 de enero ya no será obligatorio usar mascarilla en interiores, ni tampoco en instalaciones de uso público como escuelas, restaurantes o salas de cine, entre otros.
No obstante, su uso seguirá siendo obligatorio en residencias de ancianos, centros de cuidados especiales, hospitales, farmacias y transporte público, incluidos taxis y aviones, bien por afluencia de personas consideradas "de alto riesgo" o por dificultad de ventilación.
Pese a esta medida, las autoridades sanitarias recomiendan hacer uso adecuado de las mascarillas, enfatizando su efecto preventivo frente al virus.