Los familiares de las víctimas de la tragedia de Itaewon celebraron juntos el Año Nuevo Lunar el domingo 22 en el altar instalado en la estación de Noksapyeong, cerca del lugar del siniestro.
Conjuntamente, pusieron la mesa para el servicio a los fallecidos y lo oficiaron en presencia de unas 80 personas, incluyendo amigos y parientes, quienes expresaron su tristeza de no poder compartir la festividad con sus seres queridos.
Los familiares de las víctimas manifestaron que no olvidarán lo ocurrido y seguirán esforzándose por esclarecer en qué circunstancias aumentaron tanto las pérdidas humanas la noche del 29 de octubre de 2022, así como por reivindicar el honor de los difuntos.
El servicio contó con la participación de las cuatro principales religiones de Corea −el budismo, el budismo Won, el catolicismo y el protestantismo− y finalizó con una ofrenda de flores de parte de ciudadanos comunes.