Ciertos análisis indican que la radiación de los seis ensayos efectuados en el centro de ensayos nucleares de Punggye-ri, en Corea del Norte, afecta a cientos de miles de residentes próximos.
Grupo de Trabajo de Justicia Transicional, una organización pro derechos humanos norcoreanos, presentó el martes 21 un informe sobre contaminación radiactiva en Punggye-ri, aludiendo a una posible expansión de materiales radiactivos por las pruebas atómicas mediante aguas subterráneas.
El informe destaca la ubicación del centro Punggye-ri en una zona abundante en precipitaciones y aguas subterráneas, rodeada por ocho localidades donde residen 1.080.000 habitantes. Calculan que si el material radiactivo de dicha base afecta al 25% de la población local, unas 270.000 personas sufrirán los efectos, cifra que podría aumentar a 540.000 si afecta al 50% de los residentes.
Al respecto, Pyongyang asegura que el riesgo de fugas radiactivas es bajo pues los ensayos nucleares fueron en túneles bajo tierra y el lecho de roca de la zona es mayormente de grafito, mineral con alto grado de dureza que impediría el filtrado de sustancias radiactivas a aguas subterráneas.