Corea del Sur, Estados Unidos y Japón realizaron un simulacro conjunto en el mar del Este el día 22.
Según informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS) el mismo miércoles, el ejercicio se llevó a cabo en aguas internacionales desde las 9 de la mañana durante 5 horas.
En respuesta a las crecientes provocaciones de Corea del Norte con misiles balísticos intercontinentales, el entrenamiento se enfocó en detectar, rastrear e interceptar objetivos simulados.
Concretamente, Corea del Sur y Japón debían detectar y rastrear (como objetivo hipotético) un misil balístico lanzado por Corea del Norte. Tanto Corea del Sur como Japón compartieron los datos del ejercicio con Estados Unidos, que transmitió la información analizada a las fuerzas navales surcoreanas y niponas para eliminar con éxito el blanco hipotético. No obstante, no hubo intercambio directo de información entre Corea del Sur y Japón.
Para el ejercicio naval movilizaron tres destructores con sistemas de combate Aegis, como el destructor Sejong El Grande de Corea del Sur, el buque de tipo Arleigh Burke de EEUU y buque Atago de Japón.
Según el Estado Mayor Conjunto, los países participantes reforzaron la cooperación en materia de seguridad, además de mejorar el sistema de respuesta ante misiles enemigos mediante maniobras antimisiles en alta mar.