El jueves 23 comenzaron los preparativos del juicio contra Kim Seong Tae, expresidente del grupo SBW, imputado por quebrantar la Ley de Operaciones de Divisas y la Ley de Fondos Políticos, además de por soborno, negligencia y malversación.
Se sospecha que el empresario cubrió proyectos de cooperación intercoreana del Gobierno de Gyeonggi al transferir cinco millones de dólares a Pyongyang en 2019 para un programa de granjas inteligentes, y otros tres millones de dólares para los preparativos de la visita a Corea del Norte del entonces gobernador de Gyeonggi, Lee Jae Myung.
También se le acusa de transferencia de fondos entre 2018 y 2022 al entonces vicegobernador de Gyeonggi, Lee Hwa Young, por valor de 330 millones de wones, 260 millones de los cuales se consideran soborno.
Al formular los cargos contra Kim, la Fiscalía alegó que el exdirigente de SBW cubrió diversas partidas de la Provincia de Gyeonggi a cambio de prebendas como subvenciones para sus negocios con Corea del Norte, o derechos para participar en licitaciones de dicha provincia.