Como parte del programa de restitución de bienes raíces en manos de los japoness durante el colonialismo, a cargo del Servicio de Compras Públicas desde 2012, hasta 2022 han detectado un de 5,4 millones de metros cuadrados.
El Gobierno ha completado dicho programa convirtiendo en propiedad estatal 6.779 terrenos dispersos por todo el país, valorados en unos 160.000 millones de wones, además de comenzar los trámites para recuperar otros 750.000 metros cuadrados antes de fin de año.
Tras concluir esas fases de restitución, seguirán investigando posibles inmuebles que estuvieron en manos japonesas y podrían figurar como un intento de borrar vestigios colonialistas en el patrimonio inmobiliario del país.