Corea del Norte ha anunciado que nunca renunciará a su disuasión nuclear y que seguirá esforzándose para armarse nuclearmente.
Ju Yong Chol, consejero de la representación norcoreana en Ginebra, enfatizó dicha postura en la cuarta sesión de la Conferencia de Desarme de la ONU celebrada el jueves 2, afirmando que el régimen no aceptará ninguna negociación que condicione la desnuclearización de Corea del Norte.
Enfatizó que las medidas de refuerzo militar de Pyongyang son un ejercicio legítimo de su derecho a la autodefensa, alegando que no hay ninguna disposición en la Carta de la ONU que clasifique los lanzamientos de misiles balísticos como una amenaza a la paz y la seguridad de la comunidad internacional.
Así lo expresó el consejero al ejercer su derecho de réplica en la reunión, ante los reiterados llamados de Estados Unidos, Corea del Sur y otros países instando al régimen a detener sus pruebas nucleares y balísticos.
Ju señaló que los países occidentales deberían realmente condenar a Seúl y Washington, pues llevan a cabo diversos ejercicios militares cada año, amenazando la seguridad de Corea del Norte y aumentando la tensión en la península coreana.