El plan anunciado por el Gobierno para indemnizar a las víctimas de la explotación laboral cometida por empresas niponas durante el colonialismo y la Segunda Guerra Mundial ha creado una fuerte controversia.
El oficialista Poder del Pueblo afirmó que se trata de una solución racional, conciliatoria y necesaria en un contexto geopolítico que demanda impulsar la cooperación entre Seúl, Washington y Tokio. En cambio, el principal opositor The Minjoo emitió fuertes críticas contra una compensación que calificó de "humillante e indigna".
El oficialismo plantea que optó por aportaciones de terceros para compensar a las víctimas de explotación laboral al ser la solución más viable ante la urgencia de promover la cooperación tripartita con Estados Unidos y Japón, de cara a contrarrestar las amenazas regionales y a reactivar los intercambios bilaterales con visión de futuro.
En tanto, The Minjoo definió el plan como una "segunda agresión del Gobierno contra las víctimas", al pisotear su desesperada demanda de recibir no solo indemnizaciones, sino una disculpa sincera y formal de Japón y de las empresas implicadas. El líder del partido, Lee Jae Myung, fue más allá y criticó al Ejecutivo de Yoon Suk Yeol por traicionar la justicia histórica.
Por su parte Lee Jeong Mi, a cargo del Partido Justicia, también censuró fuertemente al Gobierno, alegando que se limitó a pedir limosna y a denostar el orgullo nacional.