Las víctimas de la explotación laboral a manos de empresas japonesas durante el colonialismo y la Segunda Guerra Mundial han expresado su indignación ante el plan fijado del Gobierno sobre su indemnización.
Yang Geum Duk, una de esas víctimas, ofreció una rueda de prensa el lunes 6 - el mismo día en que el ministro de Exteriores presentó dicho plan- acompañada de activistas de la oenegé Acción por la Paz y de Justicia Histórica en Gwangju, para expresar su fuerte rechazo. Enfatizó que no aceptará nada de ese plan aunque se muera de hambre, y cuestionó al presidente Yoon Suk Yeol al calificar su actitud como "impropia de un líder de Corea".
En sintonía con Yang, otras organizaciones a favor de las víctimas alzaron sus voces contra el Gobierno y expresaron que el plan de indemnización pisotea los derechos de las víctimas y la batalla de las tres últimas décadas por hacerlos valer, destacando que más que una solución es "una segunda agresión" que humilla a víctimas y familiares.
Yang Geum Duk es una de las víctimas que demandó a Mitsubishi por daños y perjuicios por movilización forzosa y explotación laboral. En 2018, el Tribunal Supremo surcoreano dio la razón a un grupo de 15 demandantes y fijó el monto de una indemnización a cargo de dicha empresa de Japón para cada demandante.