El anuncio de recurrir a aportaciones de empresas surcoreanas para indemnizar a las víctimas de explotación laboral por parte de Japón durante el colonialismo, abre la puerta a organizar cumbres consecutivas entre Corea del Sur con Estados Unidos y Japón durante el primer semestre de 2023.
Fuentes presidenciales aludieron el martes 7 a la posible visita a Tokio del mandatario surcoreano Yoon Sok Yeol para celebrar una cumbre con su homólogo Fumio Kishida los días 16 y 17 de marzo, según la prensa nipona, aunque no hay confirmación a nivel oficial.
En cuanto a la cumbre con Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, ya han empezado a coordinar los detalles. Actualmente el asesor presidencial de Seguridad Nacional, Kim Sung Han, está de visita en Washington D.C. por el posible viaje del presidente Yoon Suk Yeol a finales de abril, en conmemoración del 70º aniversario de la alianza bilateral.
Tampoco descartan una reunión trilateral para mayo entre Yoon, Biden y Kishida en Hiroshima, Japón, donde coincidirán para participar en la Cumbre del G7, a la que Corea del Sur podría asistir como país observador.
Esta agenda tentativa sintoniza con la voluntad del mandatario surcoreano de reforzar la cooperación trilateral con Estados Unidos y Japón, y con la estrategia de Washington de contrarrestar la influencia regional de China.