Pyongyang ha expresado su indignación contra una nueva sesión extraoficial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre los ataques contra los derechos humanos en Corea del Norte, alegando que es un complot liderado por Estados Unidos en su contra.
En una declaración emitida el lunes 13, el Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano afirma que la campaña hostil de Washington contra el régimen ha llegado a un grave nivel y no se quedará de brazos cruzados.
Afirmó que Estados Unidos intenta presionar a Pyongyang con el tema de los derechos humanos pese a que Corea del Norte los protege debidamente, además de programar en paralelo unos ejercicios de guerra de gran envergadura con Corea del Sur.
La Cancillería norcoreana condenó el complot estadounidense para acorralar a su país con la excusa de los derechos humanos, estrategia que señaló como el más claro ejemplo de la política beligerante que Washington promueve contra Pyongyang.