Presidencia ha reiterado que el plan de indemnizar a las víctimas de explotación laboral durante el colonialismo japonés con aportaciones de terceros sigue una promesa electoral de Yoon Suk Yeol, además de reflejar la voluntad del actual Ejecutivo de avanzar hacia el futuro sin aferrarse al pasado.
El 7 de marzo, un día después de anunciar dicho plan, la Oficina Presidencial presentó unas declaraciones del mandatario enfatizando que entre sus promesas electorales figuraba resolver el problema de la indemnización por explotación laboral, y la nueva propuesta solo cumple esa promesa. Yoon asumió la responsabilidad del plan y dijo ser consciente de que no contentaría a todos, pero justificó su decisión por el futuro de Corea y Japón.
No obstante, el día 9, el ministro de Exteriores de Japón emitió un comentario prácticamente negando la movilización forzosa y explotación laboral cometidas por empresas niponas en la era colonial y la Segunda Guerra Mundial.
Presidencia matizó que la contraparte de Yoon es el primer ministro nipón Fumio Kishida, restando importancia a los comentarios de políticos japoneses de tinte derechista.
En el ámbito nacional, la oposición consideró humillante la actitud de Seúl frente a Tokio, y aseguró que el presidente se equivoca si cree que ha resuelto el problema de las víctimas de explotación laboral. Criticó todo intento de justificar la indemnización alegando que busca forjar un mejor futuro para las relaciones bilaterales, al considerarlo un intento de adoctrinar a la población.