El presidente Yoon Suk Yeol ha expresado que la inminente cumbre entre Seúl y Tokio no solo favorecerá intereses comunes de ambos países, sino que también es una señal muy positiva para la comunidad internacional.
Así lo afirmó en una entrevista con el diario japonés Yomiuri Shimbun, de cara a su encuentro con el primer ministro nipón Fumio Kishida, al considerar que su visita a Japón supone un gran avance en las relaciones bilaterales.
También se pronunció sobre la indemnización para las víctimas de explotación laboral impuesta por Japón durante la Segunda Guerra Mundial - uno de los principales temas espinosos entre ambos países-, reiterando que antes de entrar en política ya abogaba por una indemnización con fondos de terceros, como alguna fundación oficial.
Enfatizó que como lider político de Corea su deber es hallar una solución pacífica, y que el asunto quedará zanjado con el último plan del Gobierno surcoreano, y no resurgirá con futuros cambios de poder.
Yoon destacó la importancia de mejorar las relaciones bilaterales entre Corea y Japón ante el cada vez más complejo contexto político del Noreste Asiático. Aludió a reanudar los intercambios de alto nivel y a promover la cooperación entre Seúl, Washington y Tokio frente a las amenazas balístico-nucleares de Corea del Norte.
En cuanto al plan del Gobierno japonés de reforzar su capacidad militar de contraataque, Yoon dijo entender su postura pues las provocaciones balísticas norcoreanas pueden alcanzar el archipiélago nipón.