Corea del Norte llevó a cabo otro ensayo nuclear el lunes 27, según confirmó el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Corea del Sur, aunque por el momento se desconocen el tipo de proyectil, la trayectoria, la velocidad y la altitud que alcanzó.
Se trata de la octava prueba balística efectuada por Pyongyang en lo que va de 2023, y sucede al ensayo de un misil de corto alcance tipo Iskander de hace ocho días, que las autoridades norcoreanas presentaron como un simulacro de detonación aérea de una ojiva nuclear.
Este nuevo ensayo se interpreta como una protesta contra las maniobras conjuntas de asalto anfibio que llevaron a cabo Estados Unidos y Corea del Sur, y el despliegue de un portaaviones estadounidense hacia la península coreana. En la misma línea se incluyen otras que ha venido realizando desde el 9 de marzo, justo antes del inicio de las maniobras Freedom Shield, como la prueba de un torpedo nuclear y la de un misil crucero estratégico de largo alcance, efectuadas entre los días 21 y 23.