El Gobierno surcoreano ha anunciado que vigilará estrictamente el plan de vertido de aguas contaminadas de Fukushima al océano para garantizar la seguridad marítima y de los productos marítimos.
Según explicó la Oficina del Primer Ministro el jueves 6, el Gobierno surcoreano ha puesto en marcha un análisis científico y técnico integral sobre dicho plan, en base a los datos de la Comisión de Regulación Nuclear de Japón, las consultas mantenidas con Tokio y los resultados del seguimiento del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA).
Añadió que el Gobierno sigue prohibiendo la importación de productos del mar procedentes de 8 prefecturas cercanas a Fukushima, además de haber duplicado las pruebas de radiactividad sobre todos los productos pesqueros producidos en aguas surcoreanas.
También confirmó que han ampliado las pruebas sobre aguas, organismos marinos y sedimentos oceánicos de Corea, para controlar el nivel de radiactividad, cuyos resultados se revelan de forma transparente a todos los ciudadanos.
Finalmente, prometió que el Gobierno se esforzará al máximo por vigilar el plan del vertido de aguas de Fukushima, priorizando la seguridad y la salud del pueblo surcoreano.