El aumento de la tensión en la península coreana llevó a los principales negociadores nucleares de Corea del Sur y Estados Unidos a reunirse bilateral el jueves 6 en Seúl.
Kim Gunn, principal enviado nuclear de Corea del Sur, y su homólogo estadounidense Sung Kim, compartieron la grave situación de la península coreana ante las continuas provocaciones de Corea del Norte, y coincidieron en responder mejorando la defensa combinada entre Seúl y Washington. También compartieron la necesidad de insistir en convencer al Gobierno norcoreano para que abandone su ambición nuclear.
Ambos funcionarios acordaron alentar a la comunidad internacional a cumplir fielmente la resolución 2397 del Consejo de Seguridad de la ONU, ante los indicios de que Corea del Norte está abriendo sus fronteras.
Aunque la resolución de 2017 obligaba a los estados miembros de la ONU a repatriar a todos los trabajadores norcoreanos que obtienen ingresos en el extranjero hasta finales de 2019, los esfuerzos de repatriación se vieron obstaculizados cuando el Norte cerró sus fronteras por la pandemia.
Sin embargo, se estima que Pyognayng podría estar reabriendo sus fronteras, pues Wang Yajun, el nuevo embajador de China en Corea del Norte, ingresó recientemente al país norcoreano.