Corea del Sur cederá a Washington proyectiles de 155 milímetros "en préstamo" y no mediante un contrato de compraventa, al agotar Estados Unidos sus reservas por la ayuda en armas a Ucrania.
Según fuentes del Gobierno y del sector defensa, Seúl acordó con Washington dicha transacción para apoyar a su aliado, en línea con las campañas de apoyo a Ucrania a nivel internacional, pero sin contravenir su principio de no enviar armas letales a Ucrania.
Aunque entre esos proyectiles podría haber municiones fabricadas por empresas surcoreanas, se estima que básicamente cederán los que Corea del Sur recibió en los años setenta como parte de la Reserva de Guerra para Aliados ofrecida por Estados Unidos, que finalmente compró en 2008.
En 2022 Washington también importó municiones de Corea del Sur para suplir las carencias en su arsenal por la guerra en Ucrania. No obstante, esta vez no habrá un contrato de exportación de armas sino de préstamo, a petición del Ejecutivo de Seúl, para evitar malentendidos sobre envío directo de armas letales a Ucrania.