El ministro de Exteriores Park Jin explicó el miércoles 12 que intentarán ofrecer una explicación más convincente al pueblo sobre el espionaje y las escuchas ilegales de Estados Unidos hacia Corea del Sur.
Así lo expuso ante el Comité parlamentario de Exteriores y Reunificación, mientras que los legisladores de la oposición censuraron la actitud humillante y despreocupada del Ejecutivo al darse a conocer la filtración de documentos clasificados de Washington sobre espionaje a países aliados, incluido Corea.
El ministro justificó la cautela del Gobierno al ser "un tema sensible a nivel diplomático" que impedía reacciones precipitadas sin confirmar previamente la veracidad de la filtración, pues requería consultar con el Gobierno estadounidense sobre los hechos.
Ante la petición opositora de mostrar firmeza ante Washington por la gravedad de las sospechas de espionaje y escuchas ilegales, el ministro insistió en comprobar primero la veracidad de los documentos filtrados, y reiteró que la administración de Biden se toma el tema muy en serio y está dispuesto a mantener estrechas consultas con Seúl al respecto.