El Consejo de Seguridad Nacional (NSC) ha condenado enérgicamente el ensayo norcoreano del jueves 13, al considerar que incumple las resoluciones de la ONU y aumenta la tensión en la península coreana.
Tras informar al presidente Yoon Suk Yeol, la Oficina de Seguridad Nacional de presidencia convocó de urgencia al Consejo de Seguridad Nacional para abordar posibles medidas contra las provocaciones del Norte.
El consejo condenó el nuevo lanzamiento de un misil balístico norcoreano de medio-largo alcance, que sucede a otras pruebas similares realizadas durante febrero y marzo, criticando la obstinación de Pyongyang con su programa balístico-nuclear, mientras ignora la grave situación humanitaria y el sufrimiento de su pueblo.
Señaló que las reiteradas provocaciones norcoreanas reflejan la importancia de mantener una alianza fuerte, sólida e inquebrantable con Estados Unidos, y enfatizó que Seúl afectuará rigurosamente todas las maniobras programadas con Washington para reforzar el nivel de preparación de sus tropas.
También mejorará el intercambio de información militar con Japón y Estados Unidos, gracias a la normalización del acuerdo GSOMIA.