El intento de Japón de incluir en la declaración final de la conferencia de ministros de Medio Ambiente del G7 el beneplácito al vertido de aguas residuales de la Central Nuclear de Fukushima al océano ha quedado frustrado.
El encuentro tuvo lugar durante el fin de semana en la localidad de Sapporo y concluyó con la adopción de una declaración conjunta. El documento, suscrito por los ministros responsables de clima, energía y medio ambiente del G7, aprueba el procedimiento del Gobierno japonés en colaboración con OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica) para desmantelar el reactor atómico de Fukushima, así como el esfuerzo de Tokio por realizar el vertido de la forma más transparente posible. También expresaron su apoyo a la verificación del OIEA sobre el vertido.
Sin embargo, la declaración no introdujo la frase que Japón intentaba incluir con el beneplácito del G7 al vertido de aguas contaminadas. Incluso el ministro de Economía e Industria japonés, Yasutoshi Nishimura, fue corregido en rueda de prensa al afirmar que los países del G7 habían dado su bienvenida a los esfuerzos de Tokio, incluido el vertido al mar de aguas residuales de Fukushima.
Steffi Lemke, titular de Medio Ambiente de Alemania, interrumpió el discurso de Nishimura para aclarar que si bien el G7 respeta los esfuerzos del Gobierno de Japón tras el incidente nuclear, no muestra total satisfacción ante el vertido.
Tras el comentario de la ministra alemana, al finalizar la rueda de prensa Nishimura se retractó ante los periodistas.