El general Paul LaCamera, comandante de las Fuerzas Armadas Estadounidenses en Corea del Sur (USFK), confirmó que los misiles del régimen norcoreano pueden alcanzar Washington, durante una audiencia ante el Comité de Servicios Armados del Congreso de los Estados Unidos.
En particular, y como mayor amenaza, destacó el lanzamiento de misiles desde tierra y enfatizó la necesidad de centrarse en impedir que Corea del Norte despliegue sus armas sobre el terreno.
También explicó que el misil de combustible sólido Hwaseong-18 podría afectar a la capacidad de defensa antimisiles estadounidense, pues al agilizar el lanzamiento es más difícil de detectar e interceptar.