El Gobierno opina que la Ley Europea de Chips, que busca garantizar la seguridad del suministro y mejorar la capacidad de abastecimiento, más que tener un impacto negativo podría generar oportunidad de negocio para el sector nacional de semiconductores.
El Ministerio de Industria. Comercio y Energía explicó que si la Unión Europea, cuya producción de chips es relativamente reducida, realiza inversiones masivas las exportaciones de Corea del Sur, sobre todo de empresas de materiales, repuestos y equipamiento industrial podrían aumentar, pues los países de la eurozona necesitarán completar y mejorar su infraestructura para fabricar chips.
Esta semana negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo establecieron a un acuerdo para aprobar la Ley Europea de Chips, que movilizará 43.000 millones de euros en inversiones para duplicar el peso de la Unión Europea en cuanto a producción mundial de semiconductores, con el objetivo de alcanzar el 20% del mercado mundial en 2030, para reducir la dependencia de Asia y evitar problemas de suministro como los sufridos durante la pandemia.