Corea del Sur ha mostrado un profundo pesar ante la ofrenda enviada por el primer ministro japonés Fumio Kishida al santuario Yasukuni, símbolo del pasado militarista de Japón.
El Ministerio de Exteriores emitió el viernes 21 un comunicado expresando su gran decepción al ver que los líderes políticos de Japón siguen rindiendo homenaje o enviando ofrendas a dicho templo sintoísta, que idealiza las invasiones imperialistas de Tokio y venera a criminales de guerra.
En nombre del Gobierno surcoreano, instó al Gobierno japonés a mirar de frente a la verdad histórica, a reflexionar con sinceridad y a reconocer humildemente los errores del pasado.
En el Libro de las Ánimas del templo Yasukuni figuran los nombres de casi 2,5 millones personas, incluidos catorce criminales de primer orden de la Guerra de Pacífico, como Hideki Tojo.