Tras las críticas de no haber planteado soluciones favorables a las empresas coreanas durante la cumbre entre Corea-EEUU, en alusión a leyes estadounidenses como la de Reducción de la Inflación o la Ley de Chips, Presidencia ha enfatizado que los representantes de ambos países coincidieron en rebajar la presión empresarial.
Desde Washington D.C. el secretario presidencial para Asuntos Económicos, Choi Sang Mok, dijo estar al tanto de las críticas el jueves 27, y admitió que ambos mandatarios no discutieron sobre el alcance de esas normas.
No obstante, aclaró que tanto la ley anti inflación como la de chips son medidas internas de Estados Unidos para estabilizar los suministros de sus empresas, y adoptar normas específicas para las empresas surcoreanas precisaría una negociación técnica pormenorizada a otro nivel.
En todo caso, aseguró que las posturas Yoon y Biden al respecto coinciden y que durante la cumbre acordaron mitigar en lo posible la inquietud de los fabricantes surcoreanos de coches eléctricos y de chips.