Los precios al consumidor subieron un 3,7% en abril respecto al año anterior, quedando por debajo del 4% por primera vez en un año y dos meses.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, el índice de precios al conumisor registró el mes pasado 110,8 puntos, el mismo margen de aumento que en febrero de 2022, manteniendo la tendencia a la baja tras llegar al máximo el 6,3% en julio de 2022. Al comenzar 2023, la inflación se ralentizó llegando al 5,2% en enero, al 4,8% en febrero y al 4,2% en marzo.
Esa tendencia a la baja se atribuye al abaratamiento de los bienes industriales, así como del petróleo y derivados, como gasolina, diésel y gas licuado de petróleo para automóviles, con aumentos de un 17%, un 19,2% y un 15,2% respectivamente.
En cambio, los alimentos procesados subieron un 7,9%, las tarifas de luz, gas y agua un 23,7%, los servicios un 4% y los productos agrícolas un 1%.