Lee Chang Yong, gobernador del Banco de Corea, considera que el impacto del sector bancario estadounidense, recientemente golpeado por sucesivas quiebras de entidades como First Republic Bank, puede ser limitado en Corea del Sur.
Durante una entrevista con CNBC el miércoles 3, el jefe del banco central explicó que la estructura industrial de Corea del Sur es distinta de la de Estados Unidos, considerando que las recientes quiebras de bancos no tendrán un efecto similar en la economía surcoreana.
En cuanto a los tipos de interés, comentó que ante la creciente inseguridad en el mercado financiero internacional, resulta difícil esperar subidas de tipos tan aceleradas como las de 2022, aunque eso no implica que las políticas monetarias de las principales economías del mundo vayan a cambiar de restrictivas a expansivas, pues la inflación sigue alta.
Aseguró que sigue con atención posibles aumentos de volatilidad en el mercado de divisas y la depreciación del won, aunque pronosticó que los factores que presionan a la baja la moneda surcoreana probablemente remitan con los próximos ajustes de la Reserva Federal.