Un experto en relaciones internacionales afirma que la rivalidad entre Estados Unidos y China, y la Guerra de Ucrania favorecen la superviviencia del régimen de Kim Jong Un.
Andrei Lankov, profesor de la Universidad Kookmin, disertó el miércoles 10 durante un seminario organizado por el Instituto Económico Corea-EEUU en Washington D.C., sobre las implicaciones de la guerra en Ucrania para la península coreana.
Lankov afirma que la actual coyuntura es idónea para que Kim Jong Un siga en el poder, pues refuerza el eje Corea del Norte, China y Rusia. Anteriormente, Corea del Norte debía hacer concesiones para obtener el mayor rédito de potencias como Estados Unidos, China, Rusia, Japón y Corea del Sur, pues al finalizar la Guerra Fría su situación se volvió inestable al depender de las políticas de Washington y de Seúl. En la actualidad, paradójicamente, los conflictos abiertos en el mundo dotan de mayor estabilidad al régimen de Corea del Norte.
Inmersa en una feroz rivalidad con Estados Unidos, China da cada vez más importancia a su relación con Corea del Norte, y aunque no justifica todas sus acciones, le sirve como "zona de amortiguamiento", por eso hace caso omiso al desarrollo nuclear de Pyongyang, pese a que le inquiete que dicho país posea armas atómicas.
Recordó que aunque China no hará milagros en la economía norcoreana, le sobran motivos para ofrecerle ayuda incondicional y podría decirse que Corea del Norte recibe una especie de "ingreso básico" de China, necesario para su supervivencia.
En cuanto a Rusia, Lankov piensa que no ofrecerá ayuda en alimentos como China, pero seguirá apoyando a Corea del Norte en el escenario internacional pues eso le favorece. Así, mantendrá su derecho de veto a las resoluciones contra el régimen de Pyongyang, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.