Una granja bovina en Jeungpyeong reportó casos de fiebre aftosa, siendo el sexto criadero afectado que detectan en mayo, solo 11 días después de detectar el primer caso en Corea en cuatro años.
Dicha granja se ubica a unos 13 kilómetros de la de Cheongju donde reportaron el primer caso de este mes, es decir, más allá del radio de control sanitario especial de tres kilómetros, dejando entrever que el virus podría expandirse.
Las autoridades han bloqueado totalmente el acceso al criadero infectado, y también los movimientos de vehículos y personal, tal como establece el protocolo, además de fumigar la zona y efectuar análisis para conocer el alcance.
Por el momento estiman que la vacuna actualmente en uso en Corea ayudará a prevenir la expansión del virus, pues como ya reportaron a la OMSA, la Organización Mundial de Sanidad Animal, posee efectos preventivos contra la fiebre aftosa.