El presidente Yoon Suk Yeol asistió a la ceremonia conmemorativa del Movimiento Democrático 18 de Mayo que tuvo lugar en el Cementerio Nacional de Gwangju, siendo la primera vez que un presidente conservador participa en dicho evento por segundo año consecutivo.
Durante el homenaje, Yoon aludió al Movimiento del 18 de Mayo como "una lucha sangrienta por defender la democracia liberal y los derechos humanos", y afirmó que dicho espíritu impregna y representa la Constitución de la República de Corea.
Enfatizó que el pueblo coreano debe heredar ese espíritu y valioso patrimonio para defender y promover la democracia liberal y avanzar, en base a ese sistema, hacia la innovación industrial y la prosperidad económica.
También resaltó que el espíritu del 18 de mayo es nada menos que el espíritu democrático liberal consagrado en la Constitución y un bien preciado que debe transmitirse a futuras generaciones.
Unos doscientos políticos oficialistas y opositores participaron en dicha ceremonia para honrar la memoria de las víctimas de Gwangju, aunque terminaron protagonizando un fuerte pulso por la reforma constitucional.
Lee Jae Myung, líder del principal opositor The Minjoo, urgió al Gobierno a responder a su propuesta de incluir los hechos del Movimiento Democrático 18 de Mayo en el preámbulo de la Constitución, mientras que Kim Ki Hyun, líder del oficialista Poder del Pueblo, descartó una reforma inmediata aunque se mostró a favor de plasmar el "espíritu del 18 de Mayo" en la Constitución.
En respuesta, un funcionario de Presidencia criticó a The Minjoo por intentar utilizar políticamente el Movimiento Democrático de Gwangju para tapar los problemas y escándalos que afronta su formación.
El Movimiento Democrático 18 de Mayo alude a las protestas ciudadanas que surgieron en Gwangju y alrededores entre el 19 y el 27 de mayo de 1980 contra el gobierno militar y en pro de la democracia, protestas que fueron violentamente reprimidas por el ejército.