Un superviviente de la explotación laboral cometida por firmas japonesas durante el colonialismo y la Segunda Guerra Mundial, retiró el miércoles 7 una petición donde exigía la venta de activos incautados a dichas empresas para hacer frente a la indemnización fijada por la Justicia surcoreana, tras aceptar la propuesta del Gobierno de cubrir dicho importe con aportaciones de terceros.
Si el Tribunal Supremo acepta la solicitud podría anular las órdenes emitidas en primera y segunda instancia, adoptadas considerando que las empresas japonesas se negaron a cubrir las indemnizaciones. No obstante, al ser una demanda colectiva falta ver qué postura adoptan los otros demandantes supervivientes.
Hasta la fecha once de las quince víctimas de explotación laboral o familiares que interpusieron y ganaron una demanda contra firmas niponas exigiendo una indemnización por daños y perjuicios ya han aceptado el plan de compensación a cargo de terceros propuesto por el Gobierno surcoreano, mientras que los cuatro restantes mantienen una postura de rechazo.