Durante las sesiones plenarias del Comité Central del Partido de los Trabajadores, que tuvieron lugar del 16 al 18 de junio en Pyongyang, la cúpula de Corea del Norte abordó el fracaso al intentar poner en órbita el satélite Mallikyong-1, al que aludió como un satélite de reconocimiento, reiterando su determinación de llevar a cabo nuevos lanzamientos hasta lograr su objetivo, además de criticar a los responsables.
Según informó el Diario Rodong, boletín oficial del partido norcoreano, las sesiones sirvieron para reafirmar la voluntad de poner en órbita cuanto antes un satélite militar espía tras detectar las causas que hicieron fracasar el previo lanzamiento y mejorar posibles fallos.
Además, otra novedad de las sesiones fue la reaparición de Kim Yong Chol, exdirector de reunificación y propaganda del partido, quien jugó un papel central en las últimas cumbres intercoreanas y entre Corea del Norte y Estados Unidos, pues volvió al núcleo de Pyongyang como miembro no permanente del Buró Político.