El sistema de defensa antimisiles estadounidense THAAD (Terminal High-Altitude Area Defense), instalado en la localidad de Seongju, al sureste del país, está listo para comenzar a operar tras finalizar la evaluación de impacto medioambiental.
Según el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Medio Ambiente, los estudios sobre el impacto de dicho sistema en el entorno son satisfactorios e indican que los perjuicios que pueden provocar sus ondas electromagnéticas en el medio ambiente o en la salud de los habitantes de la zona son mínimos. En detalle, concluyeron que las mediciones apenas llegan al 0,2% del nivel considerado como nocivo para los humanos.
Desde la instalación provisional del THAAD en Seongju, tras un primer estudio medioambiental limitado en 2017, los preparativos para su gestión y despliegue total quedaron en suspenso ante las protestas de residentes locales y activistas, quienes afirmaban que su despliegue generaría problemas de salud. En cambio, el resultado de la evaluación final ofreció resultados aceptables.