Presidencia sigue la situación de Rusia tras la revuelta del grupo paramilitar Wagner contra Moscú y Vladimir Putín, y analiza el impacto que la cambiante situación en dicho país podría tener en los intereses nacionales de Corea del Sur.
Según explicó un alto cargo el miércoles 28 a la agencia Yonhap News, la revuelta del Grupo Wagner ha generado consecuencias en Rusia y no debe ser vista "como un simple evento", considerando los imprevistos que pueden suceder mientras perdure la guerra ruso-ucraniana.
Expresó que aunque el líder de Wagner, Yevgueni Prigozhin, llegó a Bielorrusia y las autoridades de Moscú dieron por concluida la investigación sobre la revuelta, sus repercusiones podrían continuar y afectar no solo a la guerra en marcha, sino también al panorama político internacional y a los países vecinos.
En cuanto a los últimos acontecimientos, enfatizó que Seúl también sigue atentamente las relaciones entre Rusia y Corea del Norte, considerando las especulaciones sobre el posible comercio de armas entre ambos países a través del Grupo Wagner.